Miguel Poveda y Javier Ruibal. Romance de Curro El Palmo
La primera vez que le presté atención a esta
canción era Antonio Vega quien la cantaba. Me sigue sobrecogiendo
su versión, es mágica. Pero es que la cante quien la cante es la leche pura de vaca. Para imprimir la letra y ponerla en la mesita de noche, ahí, con los clásicos. Apenas escucho a Serrat ahora, pero de pequeña me lo tragué todo, por mi padre, tan fan que hasta lo imitaba de joven cuando vivía en Barcelona. Hace un par de años me di el gustazo de invitar a mis padres a un concierto suyo en el Teatro de la Maestranza de Sevilla. Me voy a arrepentir toda la vida de habérmelo perdido, cambié ver a mi padre disfrutar, feliz como una perdiz, él, que nunca sale, por un concierto de AC/DC absolutamente idéntico al que había visto el año anterior. No sé qué opináis, pero yo ya como que prefiero ver a viejunos que envejezcan bien, asumiendo que no tienen 20 años y que no tienen por qué correr o ponerse unos pantalones apretaos. Ver a Ozzy en el Azkena me afectó mucho, momento bajona 2011. Me estoy haciendo mayor, creo que el rock es frescura, nervio, una patada a todo, y eso sólo se puede hacer bien cuando se es joven, cuando sale solo. Con esto no quiero decir que todos los viejunos rockeros me parezcan patéticos, es sólo que ya prefiero ver a Leonard Cohen o a Serrat antes que a Black Sabbath y estar al loro de lo que hace la chavalería. ¡Que alguien renueve esto, por Dio! ¡¡¡Rock!!!
Bueno, que me enrollo, yo sólo quería compartir este magnífico romance y dar las gracias a
Serrat por todas esas
canciones que ahora escucho con las orejas abiertas. Si hoy no pongo la letra, reviento. Qué historia, y qué bien contada. Tenías razón, papá, Serrat es muy grande.
La vida y la muerte
bordada en la boca
tenía Merceditas
la del guardarropa.
La del guardarropa
del tablao del "Lacio",
un gitano falso
ex-bufón de palacio.
Alcahuete noble
que al oír los tiros
recogió sus capas
y se pegó el piro.
Se acabó el jaleo
y el racionamiento
le llenó el bolsillo
y montó este invento,
en donde "El Palmo"
lloró cantando...
Ay, mi amor,
sin ti no entiendo el despertar.
Ay, mi amor,
sin ti mi cama es ancha.
Ay, mi amor
que me desvela la verdad.
Entre tú y yo, la soledad
y un manojillo de escarcha.
Mil veces le pide...
y mil veces que "nones"
de compartir sueños, cama y macarrones.
Le dice burlona...
..."Carita gitana,
cómo hacer buen vino
de una cepa enana".
Y Curro se muerde
los labios y calla
pues no hizo la mili
por no dar la talla.
Y quien calla, otorga,
como dice el dicho,
y Curro se muere
por ese mal bicho.
¡Ay! quién fuese abrigo
pa' andar contigo...
Buscando el olvido
se dio a la bebida,
al mus, las quinielas...
Y en horas perdidas
se leyó enterito
a Don Marcial Lafuente,
por no ir tras su paso
como un penitente.
Y una noche, mientras
palmeaba farrucas,
se escapó Mercedes
con un "curapupas"
de clínica propia
y Rolls de contrabando
y entre palma y palma Curro fue palmando.
Entre cantares
por soleares.
Quizá fue la pena
o falta de hierro...
El caso es que un día
nos tocó ir de entierro.
Pésames y flores
y una lagrimita
que dejó ir la Patro
al cerrar la cajita.
A mano derecha
según se va al cielo,
veréis un tablao
que montó Frascuelo,
en donde cada noche
pa' las buenas almas
el Currito "El Palmo"
sigue dando palmas.
Y canta sus males
por "celestiales".