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miércoles, julio 09, 2014

Tirando del hilo


Hace un par de meses, escuchando "Coup de Grâce" de Mink De Ville como hay que hacerlo, con los 5 sentidos y la portada en la mano, me dio por investigar. Es un disco que siempre he relacionado con la E Street Band y ese día me puse a tirar del hilo buscando en los créditos algo en común entre los músicos, los productores, etc.

Así me tropecé en la Wikipedia con Jack Nitzsche, su productor, que tuvo una vida digna de ser contada en un blog marujo y rocanrolero como éste.

Y una pinta de Austin Powers...

Este hombre, nacido Bernard Alfred Nitzsche en Chicago en 1937, se mudó en la década de los 50 a Los Angeles con la idea de convertirse en saxofonista de jazz. Empezó copiando partituras pero, poco a poco, fue metiendo cuello en la composición, los arreglos y la producción de discos, hasta llegar a ser mano derecha de Phil Spector. Junto a él, por ejemplo, creó el muro de sonido para "River deep, mountain high" de Ike Turner.

Con Darlene Love y Phil Spector en 1963

Pero no sólo colaboró con Spector, trabajó con todo cristo, bien como músico, como arreglista, como compositor, como productor, o todo a la vez: con Sonny Bono escribió la canción "Needles and Pins"; fue músico de sesión junto a gente como Leon Russell, Glen Campbell o la gran bajista Carol Kaye (de este hilo me gustaría que tirara Carrascus, que escribió una vez sobre ella y nos puede ilustrar con un enlace a su blog); compuso para los Beach Boys o los Monkees; hizo arreglos para Doris Day o Bob Lind,...


Con los Stones tuvo muy buen rollo. Fue teclista en "The Rolling Stones, Now!", "Out of our heads", "Aftermath" y "Between the buttons" y, además, el artífice de los maravillosos arreglos corales de "You can't always get what you want". Jack Nitzsche también les hizo de Celestina con Ry Cooder, favoreciendo un encuentro que daría un giro más americano al sonido de la banda. 

Sin embargo, con Neil Young, a pesar de colaborar intensamente en muchos proyectos, la cosa no terminó precisamente bien... Pero empecemos por el principio. Nitzsche fue quien hizo los arreglos de "Expecting to fly" de Buffalo Springfield, produjo el primer disco de Young en solitario, su primer disco con Crazy Horse "Everybody knows this is nowhere", "Harvest",... Inclusó llegó a formar parte de Crazy Horse durante un tiempo como pianista.

Ensayando en Broken Arrow Ranch en 1971

Pero en los 70 la criatura entró en una profunda depresión y empezó a darle más fuerte a todo tipo de drogas. Ahí empezaron los problemas. Puso a parir a Neil Young en una entrevista y a Mo Ostin (ejecutivo de Reprise Records) en una canción, hasta que terminaron echándolo de la compañía. Pero lo más heavy de esta historia es que, tras joderse la relación que Young tenía con su primera mujer, la actriz Carrie Snodgress, ella y Nitzsche se convirtieron en amantes de esos de "ni contigo ni sin ti". Tras unos años de amor, aquello terminó como el rosario de la aurora: Jack fue arrestado en julio de 1979 por entrar en la casa de Carrie y golpearla con una pistola. Ella terminó en el hospital con fracturas y cortes y él fue acusado de intento de asesinato y violación. Se declaró culpable de haberla amenazado y, tras el juicio, tuvo que pagar una multa y cumplir 3 años de libertad condicional, pero la acusación de violación fue desestimada. 


También en 1979 produjo "Squeezing out sparks" de Graham Parker, mientras colaboraba con Willy DeVille en "Cabretta" (1977), "Return to magenta" (1978) y "Coup de Grâce" (1981) y se consolidaba como arreglista y compositor de bandas sonoras. Jack Nitzsche está presente en la música de películas tan emblemáticas como "El exorcista", "Alguien voló sobre el nido del cuco", "Nueve semanas y media"  o "Cuenta conmigo". Incluso ganó un Óscar a la mejor canción original por la de "Oficial y caballero". ¿Os acordáis de ella o la tarareo? "Up where we belong", esa.  

Gregg Turkington, Jack Nitzsche, Olive and Link Wray en 1997

A mediados de los 90 dejó prácticamente de currar, pero no de beber (alcohol). Quería producir un nuevo disco para su admirado Link Wray (ya había grabado una versión de "Rumble" en 1963), pero la cosa al final no cuajó. Tras sufrir un infarto en 1998, murió dos años después de una parada cardiorespiratoria. En este vídeo, podemos ver cómo Willy De Ville le canta "This is the way you make a broken heart" (John Hiatt) el mismo año de su muerte, y él le pide de regalo "Carmelita" (Warren Zevon). 

lunes, marzo 07, 2011

María Moliner


Siempre me han gustado los diccionarios, leerlos, sin buscar ninguna palabra en concreto, así que la primera vez que abrí un "María Moliner" decidí que LO NECESITABA en casa (gracias, Merro). Me sorprendió su frescura y originalidad, y obviamente quise saber más sobre la persona que lo había escrito. A Gabriel García Márquez le pasó lo mismo y la buscó sin éxito:

Hace tres semanas, de paso por Madrid, quise visitar a María Moliner. Encontrarla no fue tan fácil como yo suponía: algunas personas que debían saberlo ignoraban quién era, y no faltó quien la confundiera con una célebre estrella de cine. Por fin logré un contacto con su hijo menor, que es ingeniero industrial en Barcelona, y él me hizo saber que no era posible visitar a su madre por sus quebrantos de salud. Pensé que era una crisis momentánea y que tal vez pudiera verla en un viaje futuro a Madrid. Pero la semana pasada, cuando ya me encontraba en Bogotá, me llamaron por teléfono para darme la mala noticia de que María Moliner había muerto. Yo me sentí como si hubiera perdido a alguien que sin saberlo había trabajado para mí durante muchos años. María Moliner -para decirlo del modo más corto- hizo una proeza con muy pocos precedentes: escribió sola, en su casa, con su propia mano, el diccionario más completo, más útil, más acucioso y más divertido de la lengua castellana. Se llama Diccionario de uso del español, tiene dos tomos de casi 3.000 páginas en total, que pesan tres kilos, y viene a ser, en consecuencia, más de dos veces más largo que el de la Real Academia de la Lengua, y -a mi juicio- más de dos veces mejor. María Moliner lo escribió en las horas que le dejaba libre su empleo de bibliotecaria, y el que ella consideraba su verdadero oficio: remendar calcetines. Uno de sus hijos, a quien le preguntaron hace poco cuántos hermanos tenía, contestó: «Dos varones, una hembra y el diccionario». Hay que saber cómo fue escrita la obra para entender cuánta verdad implica esa respuesta.  "La mujer que escribió un diccionario". El País. 10 de febrero de 1981.


María Moliner nació en Paniza (Zaragoza) con el siglo XX por delante, justo en el año 1900. Estudió Filosofía y Letras consiguiendo un Premio Extraordinario por sus notazas, y trabajó dirigiendo distintos archivos y bibliotecas. En Murcia conoció a su marido, con quien se casó en 1925 y tuvo 3 hijos y una hija. Fue una mujer muy comprometida con la cultura y su difusión, y durante la República fue una de las impulsoras de una red de bibliotecas rurales. Sin embargo, tras la Guerra Civil, su familia sufrió represalias: su marido "perdió" la Cátedra de Física de Valencia y ella bajó de rango (18 puestitos de nada en el escalafón del Cuerpo Facultativo de Archiveros y Bibliotecarios), pasando a trabajar en el Archivo de Hacienda de Valencia (divertidísimo). En 1946 su marido "recuperó" la Cátedra, pero en Salamanca, y ella empezó a dirigir la Biblioteca de Ingenieros de Madrid, así que entre semana vivían separados.

Con 50 tacos, la prole criada y el marido casi ausente, disfrutaba de más tiempo libre, así que se enfrascó en una tarea titánica que le llevó 15 años y compatibilizó perfectamente con su trabajo y su vida familiar. Era muy metódica y disciplinada, elaboraba fichas y trabajaba con un atril y una máquina de escribir. Cuando el Diccionario fue publicado en 1966 tuvo una repercusión bastante limitada, es más, María Moliner no fue lo suficientemente reconocida hasta después de su muerte en 1981. En 1972, dos académicos la propusieron para formar parte de la Real Academia de la Lengua, pero su candidatura no prosperó. Ella podría haber sido la primera mujer en ocupar un sillón de la RAE, pero no pudo ser.

Actualmente, 111 años después de su nacimiento, sólo cinco mujeres pertenecen a la Real Academia de la Lengua, y dos de ellas han ingresado en 2010 y en 2011.

Gracias a Freaky por lanzarme el guante, sin él esta entrada seguiría dando vueltas en mi cabeza sin materializarse nunca.

martes, enero 05, 2010

Por qué la mayoría de las mujeres envidiamos a Joanne Woodward


Porque nosotras también queríamos salir en moto con Paul. O en bici.


O en coche.


O en barco a pescar.


Porque nosotras también queríamos comérnoslo a besos.


Y cuidarlo.


Porque nosotras también queríamos bailar agarrao con Paul.


Y que nos hiciera mimitos.


Porque nosotras también queríamos ir a Venecia con Paul.


O de excursión al fin del mundo o al lado de casa. Daba igual.


Y jugar al billar con Paul.


Y pelar la pava al sol con Paul.


Y reirnos con Paul. Y que él se riera con nosotras, eso, que se riera mucho.


Y hacer la colada con Paul.


Y cocinar con Paul. También nosotras le habríamos perdonado esa pinta.


Y leer con Paul. O quedarnos mirando cómo leía Paul.


Y que Paul nos cosiera los botones después de habernos arrancado la camisa en plan salvaje.


Incluso nos habríamos ido a pasar frío debajo de un puente con Paul. Cualquier cosa.


Porque nosotras mataríamos por tener un álbum de fotos familiar con Paul, desde el principio...


... hasta el final.


Más claro, Forges.

miércoles, septiembre 02, 2009

jueves, marzo 19, 2009

Historias que no son portada

Inauguramos nueva sección. Hay historias que no aparecen en los medios de comunicación pero son infinitamente más interesantes que lo último que ha hecho Britney Spears. luluonthebridge pretende hacer un agujerito en la pared que tenemos todo/as frente a los ojos para que las miremos. Merecen la pena.




Hoy traemos una historia de vida en primera persona y hablando en plata. Se trata de una entrevista que nuestra Andalucía ha hecho a una de las personas que acude a Elige la Vida, la asociación de drogodependencias de Triana en la que colaboro.

Abrir una nevera y agarrar un yogur, escuchar el sonido de la cisterna,... también pueden ser sueños.




Mª Ángeles. 27 de Noviembre de 2008.

Mi madre fue una hija de su madre, me dejó con cuatro años, a mí y a tres hermanos
más, en la Casa Cuna, un centro que recogía niños huérfanos y abandonados por sus
familias. También era un colegio. Éramos siete hermanos, nos dejó a los cuatro más
pequeños.

Desde pequeña fui muy nerviosa, me peleaba con los compañeros y con las monjas,
les quitaba las tocas, les pegaba, me metía debajo de sus faldas y les quitaba las
bragas... Por eso he tomado medicación desde que era una niña...

Cuando por mi edad salí del colegio de las monjas, a los catorce años, estuve
deambulando de centro en centro, centros de salud mental. La Diputación de Sevilla se
hizo cargo de mi tutela. Así terminé en el antiguo manicomio, hasta que a los veintidós
años me informé y me di cuenta de que mi estancia allí era voluntaria. Cogí mis cosas
y me fui a Teruel, y de allí a Barcelona.

En Barcelona estuve trabajando en el bar de mi pareja, una dominicana... Su marido
estaba en Santo Domingo y cuando volvió, además de ponerme los cuernos con él, no
me quiso pagar. Cuando no se tiene razón, no se tiene razón, y cuando a mí se me
cruzan los cables no me controlo, así que cogí y le destrocé el bar. Y nada..., después
de eso me volví a Sevilla, estuve en “búsqueda y captura” por no pagar la multa del
bar y finalmente acabé en la cárcel, en Sevilla 2, aquí mismo en Mairena. Tres meses.
Fue horrible, no se lo deseo ni a un animal.

Allí tuve que pegarle a dos tías. Una porque quiso buscarme un problema metiéndome
hachís en el paquete de tabaco delante de la celadora. La otra era mi compañera de
celda y se ponía en pelotas a hacerse pajas, le tuve que dar.

Volví a encontrar a Sor Anuncia cuando regresé de Barcelona... Aquí estaba en la calle.
Entré en el comedor de Pagés del Corro a por mi bocadillo y ella me reconoció, me
dijo: “Tú eres Mari Burgos”. Desde entonces sigue siendo como mi madre.

Aquí en Sevilla retomé de nuevo la medicación. Empecé a trabajar con Elena, la
trabajadora social del comedor, pero me cabreé con ella, rompí los cristales del
comedor y desde entonces estoy con Jesús y la Asociación, y hasta ahora sin
problemas. Estoy más tranquila, no me dan esos arrebatos que me daban antes. Estoy
mejor, más contenta.

En la casa okupa de Pagés del Corro llevo tres años. Allí somos como una familia.
Todos tenemos días malos pero nos entendemos bien, a veces saltan chispas pero
sabemos y comprendemos que los demás tienen sus problemas y eso se respeta. Esa
es la ley de la calle, tú me respetas, yo te respeto, tú tienes problemas, yo te respeto,
yo tengo problemas, tú me respetas. Para sobrevivir en la calle hay que pertenecer a
un grupo que se convierte en tu familia. Si alguien te agrede toda la familia te
defiende, y si viene alguien de fuera a buscar problemas la lleva clara, porque nos
convertimos en una piña.

Esa es mi única familia. Con mis hermanos nada... mi hermana es una hija de puta...
Cuando la necesité por el tema de mi hijo me dio la espalda. Me quedé embarazada y
necesité una dirección para que no me quitaran al niño, para que constara un
domicilio. Me dijo que no se creía nada y efectivamente me quitaron al niño, por culpa
de mi puñetera hermana. Cuando la vea le parto la cara y respiro tranquila.

Ahora parece que las cosas mejoran. He empezado a trabajar en Aisol. Me levanto a
las seis de la mañana y vuelvo a casa a las cuatro de la tarde. Estoy contenta, el
ambiente es muy bueno. El problema es que me llevan prometiendo una casa desde
hace tres meses y al final nada, es para desesperarse, coño, ¿tú sabes lo que es una
casa para mí? No quiero ni hablar de eso hasta que no la tenga, que da mala suerte.
¿Sabes lo primero que voy a comprar cuando tenga una nevera? Lo primero unos
bombones, unas cuantas tabletas de chocolate, me encanta el chocolate. Coca- Cola,
un par de yogures..., de los buenos, leche condensada, chopped, mortadela, jamón
York, queso, galletas, magdalenas... Me voy a poner morada. Y otra cosa que echo
mucho de menos, el sonido de la cisterna... agüita y todo fuera. ¡¡¡Cómo lo vamos a
celebrar cuando me den la casa!!!