Las famosas "Setas" de la Plaza de la Encarnación. Proyecto cuyo presupuesto inicial era de ¡50 millones de euros! y finalmente ha costado ¡86! Al loro con las prioridades políticas, el derroche, la megalomanía y la poca vergüenza.
Me estoy pegando uno de los viajes de mi vida, pero tengo la cabeza en casa, no lo puedo evitar. Quien me conoce lo sabe bien. No tengo tiempo para leer y asimilar las noticias que me llegan desde España, estoy emocionada y agobiada, las dos cosas a la vez. Pero bueno, sé que esto no es cosa de dos días. El 15 de mayo pasó, el 22 también, pero queda mucho por delante, muchísimo, y estoy más animada que nunca. Si no me desanima ni ver las mismas caras de siempre en las manifestaciones, imagináos lo que significa para mí ver un vídeo de la Plaza de la Encarnación llena de gente de todas las edades pidiendo justicia, con cartones pintados a mano en sus casas. Sin siglas, sin lemas. O lo de Sol. O todas las manifestaciones, concentraciones, acampadas y acciones que se están llevando a cabo en otras ciudades y pueblos, incluso del extranjero.
Llevaba mucho tiempo deseando esto, que nos diésemos cuenta del poder que tenemos. Sólo necesitábamos despertar, empoderarnos. ¿Que ha salido beneficiada la derecha en estas elecciones? ¿Y? ¿Qué diferencia hay entre PP y PSOE? Para mí muy pocas. Detrás de esas siglas hay más de lo mismo: AVARICIA. La gente ha castigado a los partidos mayoritarios de izquierda, muchas personas han votado nulo, o directamente no han votado. Esto debería hacernos reflexionar con las miras puestas en las generales del año que viene. Nos guste o no el sistema, y hasta que no cambie la ley electoral, creo que lo suyo es votar.
Tenemos que exigir a los partidos políticos que asuman nuestras propuestas, no hay otra. Ya os hablé en su momento de la Plataforma a la cual pertenezco, una más de las muchas que hay (Democracia Real Ya, Juventud sin Futuro...), por lo que veo casi todas pedimos lo mismo: HONRADEZ Y JUSTICIA SOCIAL. Estoy con todas. Pues bien, los colectivos y personas que pertenecemos a esta Plataforma consensuamos un documento por el nos comprometimos a no apoyar a ningún partido político, organización sindical o social que no hagan suyas
nuestras propuestas en su programa electoral o que no las pongan en práctica allí donde gobiernen o desarrollen su actividad. Y creo que ése debe ser el camino que debemos seguir las personas asqueadas con este sistema. Votar mirando con lupa los programas políticos. Participar. Proponer. Dejar de consentir con nuestra pasividad que hagan y deshagan lo mismo de siempre las mismas personas de siempre.
Se me ocurren muchas más medidas que las diez recogidas en el manifiesto, sobre todo cambiar la propia ley electoral, pero creo que lo realmente importante es MI PROPIO COMPROMISO PERSONAL. Sólo aquel partido político que consiga ilusionarme con un cambio radical de verdad de verdad de la buena tendrá mi voto el año que viene. He dicho.
Mientras tanto, sigo cogiendo fuerzas y disfrutando de lo poquito que me queda por estos lares... ¡Besos!