viernes, noviembre 16, 2012

El vídeo del viernes


Rockpile. So it goes

5 comentarios:

carrascus dijo...

Joé, vaya casualidad; precisamente tengo este video preparado para una de esas historias que aunque no fuesen verdad merecerían serlo, que saco todos los días en facebook. Caerá el martes.

El "Seconds of pleasure" fue para mí una de esas obras que cuando salió y escuché por primera vez me dije, "este es uno de los discos que me va a acompañar toda la vida". Y ahí va todavía. Me alegra que a ti también te guste.

Koloke dijo...

Pos ma gustao muchérrimo el videoclís, me he picado con el comentario de Carrascuspedia, me he buscado el disquito en amazon y resulta que está descatalogado y lo único que encuentro cuesta 35 €.
Me he quedado tal que asín:
http://youtu.be/r-s2vrmMsHo

Joserra Rodrigo dijo...

Eel disquito ese es. La hoxtia.

lu dijo...

No tengo el disco, Carrascus. "Years of pleasure", dices que se llama, ¿no? Sin tu permiso, copio y pego tu historieta, que es muy buena (y con un par de clicks le doy contenido al blog por toda la cara):

SI NO FUESE VERDAD, MERECERÍA SERLO... 15ª HISTORIA

BILLY BREMNER, guitarrista muy respetado con Rockpile, había soportado toda una vida cargada con la irritante experiencia de ser confundido con su homónimo, la gran estrella del equipo campeón del fútbol inglés Leeds United y capitán de la selección escocesa. Imagina por un momento que tú te llamases Iker Casillas, por ejemplo.

A veces la cosa tenía sus ventajas, como una de las veces que estando por ahí tocando hizo a su padre una llamada de persona a persona a Aberdeen, y el operador de la telefónica escocesa lo confundió con su ídolo y no le cobró la llamada. Pero eso no era lo normal. Lo que ocurría la mayor parte de las veces es que al decir su nombre el otro dijese algo así como: “Sí, claro, y yo soy Bobby Charlton… no te jode con el gracioso de los cojones…!?”, y le colgase.

En 1977, cuando ya comenzaba él también a ser más famoso e incluso iba a comenzar una gira por los USA, decidió que ya estaba bueno lo bueno. Fue a la oficina de Jake Riviera, el gran jefe de Stiff Records y le anunció que desde ahora en los créditos de sus canciones, en los cheques de los royalties, en los créditos de los discos, etc, etc, etc, iba a figurar con un nuevo nombre. El “Billy” podía seguir casi como estaba y pasar a Bill, pero el apellido tenía que ser el de su madre: Murray.

Comenzó la gira americana; Billy era un hombre feliz, presentándose en todos sitios con su nueva firma.

Y entonces el destino dio un inesperado giro. El actor Chevy Chase tomó la decisión de abandonar el legendario programa de televisión “Saturday Night Live”. Y su lugar fue ocupado por un actor cómico de Chicago desconocido hasta ahora. ¿Su nombre? Bill Murray.

Con la gira americana avanzando, el insolente y atrevido nuevo cómico ya era famoso en todos los rincones de los Estados Unidos. Cada vez que el guitarrista de Rockpile se registraba en un hotel o mencionaba su nombre por teléfono tenía que escuchar la inevitable ocurrencia, pulla o sarcasmo sobre el “Saturday Night Live”.

Dos años y pico aguantó con ese nombre, pero “el otro” cada vez era más borde en sus programas, y Billy ya no podía ni reservar plaza en un avión sin aguantar alguna impertinencia. Así que, abatido y vencido por las circunstancias, decidió volver a su previa identidad futbolística.

Joserra, pongo al Koloke a rastrear pero ya. Encima ¡le ha gustado! Estos escasos momentos de armonía musical-conyugal hay que aprovecharlos.

Por cierto, Koloke, lamentable el vídeo de Rod, lamentable, no me enseñes estas cosas.

Besos!

carrascus dijo...

Jejeje... Lu fueron "segundos de placer", no años. Aunque en realidad años es lo que proporciona de eso el disco.